Kira y Bruno, acompañamiento emocional

Como parte de su compromiso con el bienestar emocional y la atención integral, la unidad canina Patitas de Luz, impulsado por Grupo Resurrección, desarrolla un proceso continuo de acompañamiento emocional asistido, en el cual participan Kira y Bruno, dos perros que se encuentran en constante adiestramiento especializado.

Recientemente, Kira y Bruno se graduaron de su plan de formación básica canina, un paso fundamental dentro de su proceso de formación. Esta etapa inicial garantiza bases sólidas de comportamiento, control y respuesta, indispensables para el trabajo de acompañamiento emocional que realizan con personas que atraviesan momentos emocionalmente sensibles.

Ambos perros han sido seleccionados por recomendación de los expertos, además por su temperamento, sensibilidad y capacidad de interacción, y continúan su entrenamiento de manera progresiva, bajo la supervisión de especialistas, como parte de un programa estructurado que prioriza el bienestar tanto de las personas como de los animales.

Respaldado por fundamentos científicos y psicológicos, el acompañamiento emocional asistido por perros ha demostrado ser una herramienta efectiva para reducir la ansiedad y promover la calma. En El Salvador, Grupo Resurrección marca un precedente en el sector funerario al convertirse en la primera empresa en desarrollar la unidad canina Patitas de Luz, una iniciativa pionera de alto impacto humano y social.

“Kira y Bruno están en un proceso permanente de formación. Su adiestramiento no se detiene, porque el acompañamiento emocional requiere disciplina, equilibrio y un manejo responsable”, señalan representantes del programa.

A través de esta iniciativa, Grupo Resurrección refuerza su visión de atención integral, entendiendo que el bienestar emocional es un componente esencial del cuidado humano. El programa Patitas de Luz busca sensibilizar a la sociedad sobre nuevas formas de acompañamiento, promoviendo la empatía, el respeto y la dignidad en cada experiencia.